El cuidado del pie diabético

El pie diabético se caracteriza por ulceración o destrucción del tejido del pie, infectado o no, debido a la neuropatía periférica.

La neuropatía periférica se define por:

– pérdida de la sensibilidad de los pies debido a daños en los nervios

– una disminución de la humedad natural del pie que causa resequedad, grietas y callos

– deformidades de los huesos del pie que resulta en la aparición de puntos de presión

Todas estas condiciones son el origen de la ulceración del pie diabético.

 

Amputación: una consecuencia del pie diabético

 

El pie diabético, maltratado o descuidado, puede conducir a la amputación. La combinación de tres factores conduce en muchos casos a la gangrena y eventualmente a la amputación:

– ulceración

– mala circulación

– presencia de infección

Una parte de las personas con diabetes que se presentan con una úlcera en el pie también sufren de mala circulación en las piernas, lo que crea una falta de suministro de oxígeno a los pies.

Este problema hará que una herida tarde en sanar y tenga un mayor riesgo de infección.

 

Tratamiento del pie diabético

Afortunadamente, el tratamiento de la diabetes ha evolucionado a lo largo de los años y los tratamientos actuales permiten a las personas con diabetes controlar mejor la enfermedad, por lo que las amputaciones son cada vez más raras.

Con el cuidado correcto de tus pies puedes evitar más problemas y amputación.

La Federación Mexicana de Diabetes recomienda que los pies de las personas con diabetes sean inspeccionados al menos una vez al año por un médico (o varias veces al año en el caso de neuropatía de los miembros inferiores).

Las personas diabéticas también deben revisar sus pies diariamente (utilizando un espejo o una tercera persona para ver al pie) en busca de heridas, ampollas, moretones, cambio de color de la piel o hinchazón.    

Si existen problemas de circulación de la sangre o una pérdida de sensibilidad en las extremidades inferiores, es importante estar aún más pendientes.

 

Consejos para reducir el riesgo de lesiones en pie diabético

 

Varios estudios muestran que la mayoría de las complicaciones en el pie que conduce a la amputación está precedida por una lesión menor. Para limitar los riesgos, asegúrate de:

– usar zapatos apropiados

– cortarse las uñas correctamente

– evitar caminar descalzo

– limitar la humedad de los pies.

 

Un especialista en el cuidado de los pies – el podólogo- o un médico debe revisar la menor anomalía en el menor tiempo posible (48-72 horas).

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